Se define como el padre del Plan CEIBAL y tiene los correos originales que intercambió cuando se entusiasmó con la idea de que cada niño tuviera una computadora. Convenció al presidente Vázquez y hoy el programa ya está dejando la niñez e ingresando en la adolescencia.Miguel Brechner tiene 60 años, es ingeniero y actualmente es presidente del Plan CEIBAL y miembro del directorio del LATU en representación del Banco República. Está casado en segundas nupcias y tiene tres hijos varones de su primer matrimonio. Uno vive en Londres, otro en San pablo y uno acá. Es hincha de Peñarol y se considera un fotógrafo amateur bastante fanático.Conversamos con él sobre la gestación del Plan CEIBAL, las dificultades, los cuestionamientos y desafíos.Tenés una historia de muchos años vinculado a temas de informática.Sí, hace muchos años, vinculado a diversos temas de tecnología.¿Dejaste de lado toda la actividad privada?En el año 2002 me retiré de todo lo que tenía que ver con el tema informático y trabajé en diferentes cosas que tenían que ver con las telecomunicaciones, tanto acá como en el exterior.¿Cómo surgió la idea del CEIBAL, de una computadora para cada niño (One Laptop per Child, en inglés)?Tengo ahí guardados todos los mails, los originales. Un día leí en la Web, allá por octubre o noviembre de 2005, que Nicholas Negroponte, que ha sido siempre un precursor de ideas revolucionarias, tenía la idea del proyecto de una computadora por niño. Me pareció una idea increíble pensar una computadora de 100 dólares y me dije: ¿por qué no aplicarla a Uruguay? Le envié un mail con la idea al entonces ministro Jorge Lepra; le pareció bárbara y me dijo que la explorara. Todos nos dieron empuje y me puse a trabajar para que alguien nos diera bola a Uruguay como parte de este proyecto y nos vendieran las computadoras a ese precio.Pero, al final, no costaron 100 dólares.Terminaron costando en el entorno de los 180 dólares. La computadora de 100 dólares no existió nunca. Pero una vez que vimos que el proyecto se podía hacer, era un tema solo presupuestario. El gran dinamizador del precio de 100 dólares fue aterrizar la idea de si era posible o no darles una computadora a todos los niños de este país. Durante mucho tiempo, nadie en One Laptop per Childnos dio corte, porque somos un país chico; querían países que les compraran un millón de máquinas y una serie de cosas más. Logramos entablar contacto y sobre fines de 2006, después de haber averiguado todo y pensado cómo hacerlo, le hice un informe al presidente Vázquez. Inmediatamente dijo que lo íbamos a hacer.Hubo y hay muchos cuestionamientos al Plan CEIBAL. Siempre los hay a este tipo de proyectos, pero desde la propia izquierda y desde ámbitos sindicales se insistió en que primero había que resolver otras cosas. Se planteaba que, por ejemplo, había que resolver cuestiones edilicias, y también que, entregar máquinas sin un plan de contenidos pedagógicos no servía para nada.La clave del anuncio la hizo el Dr. Vázquez cuando dijo que este era un plan de equidad, de igualdad de oportunidades. Si uno lee su discurso de diciembre de 2006, es muy claro qué va a hacer y qué no va a hacer el Plan. En su discurso lo resume en una frase, cuando dice que cuando él era niño, y los niños jugaban en la calle, cualquier auto que pasaba por un barrio marginal y veía a esos niños jugando en la calle, sabía que, en el futuro, podían ser médicos, intendentes o presidentes de la República. Hoy, en el mundo en que vivimos, cuando recorremos los barrios marginales, difícilmente pensemos eso sobre los niños que están jugando en la calle. Entonces, el CEIBAL fue un plan de inclusión y equidad desde el primer día. Sabíamos que iba a impactar en la educación, los aprendizajes, la tecnología. Obviamente, todo lo que es diferente y de alguna manera no está muy discutido, a la gente le provoca temor. Hubo sindicatos que sostuvieron que había que resolver otros temas antes, gente que se preguntaba cómo íbamos a traer computadoras si los techos se llovían. Estaban quienes sostenían que había que capacitar y preparar primero para después hacerlo o quienes decían que como esto no provenía del ámbito de la educación, no se podía hacer. Pero la realidad fue que, apenas empezamos a traer las máquinas, el Plan prendió fuertemente en lo que es la base: la gente. Los niños estaban muy motivados y los maestros fueron cambiando de opinión cuando vieron el entusiasmo de los chiquilines. Las familias también estaban motivadas; muchísimas de ellas, por primera vez en su vida tenían oportunidad de acceder a una cantidad de instrumentos que, para muchos que hablan de equidad -es fácil hablar de ella- se olvidan de cómo se accede a ella hoy. La izquierda, a veces, es un poco anti tecnología, o reticente a ella. La tecnología replantea, en ciertos aspectos, muchos de los conceptos viejos de la izquierda. Y ahí aparece la sospecha, de que la tecnología es el imperio.Negroponte ¿no es el imperio?No. En primer lugar, hay dos Negroponte. El hermano de Nicholas era el que estaba en la CIA. Nicholas siempre fue un liberal (N. del R.: en USA se denomina liberales a los progresistas); creó el MIT Media Lab y cantidad de cosas que tienen que ver con los cambios que se han producido en el mundo digital y le ha dado espacio a un montón de gente. Podremos discutir quién es quién en la tecnología, pero la tecnología está. Cuando anunciamos el Plan CEIBAL no había i – phone. Eso te da una idea de cómo cambió el mundo cuando existe una tecnología que da vuelta todo lo que se está haciendo. Ha producido cambios muy fuertes en la forma en que se organiza la sociedad, y a algunos grupos de la propia izquierda le cuesta entender eso.Fuiste armando en tu cabeza esta idea de una computadora para cada niño. Hablaste con el Presidente, el Ministro y otra gente, pero, en tu cabeza, por ejemplo,¿estaba la idea de armar un organismo por fuera del sistema educativo?La primera vez que nos reunimos con el Presidente diseñamos la forma institucional de hacer este proyecto.Si se hubiera instrumentado por otros carriles, ¿caminaba o no?Una de las grandes innovaciones del Plan CEIBAL fue hacerlo de una manera institucional diferente que si se hubiera hecho de manera tradicional.¿Te referís al sistema educativo?Sí. La gente dice que nos bypasseamos al sistema educativo. Creo que ese planteo no es correcto.¿Por qué?En un planteo de equidad, esto no tenía por qué hacerlo el sistema educativo. Imaginate que a cualquier sistema educativo del mundo le planteás que en dos o tres años todos los niños tienen que tener una computadora y acceso a Internet. ¿Quién lo organiza? ¿El director de tecnología de la escuela; el director de la escuela? ¿Quién se hace responsable? Para esto había que tomar un grupo de gente que sabía de proyectos y hacer una organización independiente. Gran parte del éxito fue ese. Pero el éxito no radica en que se bypasseó al sistema educativo; se aplicó la lógica. Hay otras cosas que son ilógicas en nuestras instituciones y nos parecen normales. Si hay que hacer un despliegue como el que hicimos nosotros, en el tiempo en que se hizo, ¿quién lo podía hacer? Que lo hiciera el sistema educativo era tan equivocado como que lo hiciera AFE, por nombrarte un Ente estatal. Había que generar un grupo para eso, y es lo que hicimos. Primero lo armamos dentro del LATU; hicimos toda la legalidad para que el LATU fuera el «paraguas». Después se requería gente y motivación, que fue lo que posibilitó que el CEIBAL se pudiera hacer.¿Cuánto dinero se lleva gastado en el CEIBAL?Se lleva gastado dinero, pero solo al Plan CEIBAL le preguntan cuánto dinero se lleva gastado. Nadie pregunta cuánto dinero se lleva gastado en otra cantidad de instituciones.Bueno, será porque no interesa cuánto se lleva gastado en esas otras instituciones y sí interesa lo que lleva gastado el Plan CEIBAL. No tiene por qué haber una intencionalidad en la pregunta.Está bien. Pero yo prefiero decir cuánto cuesta el Plan CEIBAL.¿Cuánto?Cuesta 170 pesos por niño por mes. Con eso le da la computadora, Internet, conectividad, libros de texto y de lectura en forma gratuita, acceso a la plataforma, se enseña inglés y una cantidad de otras actividades.Son unos 100 dólares por año.Sí. Hablando de costos (a veces no se sabe diferenciar entre precio y costo), el CEIBAL cuesta un 5% de lo que cuesta un niño en el sistema educativo. Un niño en el sistema educativo cuesta en el entorno de los 40.000 pesos anuales. El mundo no puede creer que lo podamos hacer por esta plata.A veces trascienden cifras sobre cantidad de máquinas rotas o que no se usan. ¿Tienen datos?Por supuesto. En primer lugar, quienes tienen las máquinas son los niños. Las máquinas se rompen más en Primaria que en Secundaria. ¡Oh milagro! ¡Es obvio! Los niños más grandes cuidan más. Desde el primer día sabíamos que iba a haber roturas de máquinas. En cualquier sociedad es lógico que haya gente que usa mucho las máquinas y gente que las usa poco; hay maestros que las usan más y están los que las usan menos. En las familias pasa lo mismo; comprás una computadora y hay niños que la usan más y otros que no la usan. Lo fundamental -que a veces a alguna gente le cuesta entender- es que transformamos un privilegio, como era en el años 2006 tener una computadora e Internet, en un derecho. Eso es un cambio fundamental desde el punto de vista estructural. Todos los niños de este país pueden hacer exactamente lo mismo; desde jugar hasta chatear, estudiar, leer libros. No solo un porcentaje de la población, que era el que tenía computadora, tiene ese derecho. En el año 2006, hace solo siete años, del 20% más rico del país, el 55% tenía computadora. En el 20% más pobre, solo el 5% tenía computadora. Hoy, en el 20% más rico, el 83% tiene computadora y, en el 20% más pobre, el 73% la tiene. No hay cambio en la equidad más grande que el hecho de que cualquier niño de este país tenga acceso a la misma información que vos y tus hijos o yo y mis hijos. Y no te hablo de otras repercusiones.¿Por ejemplo?La mayor cantidad de hogares que compraron computadoras en los últimos años han sido los hogares más humildes.¿Por qué?Porque también quieren tener una computadora en su casa, porque se dieron cuenta del valor que tiene poder acceder a la información. Hay más de 100.000 hogares donde los adultos acceden a Internet porque hay ceibalitas en la casa. Claro, no va a faltar quien me diga: ah sí, pero acceden y miran tal o cual cosa. ¡No importa! El mundo de hoy, sin el acceso, es un mundo diferente. Hagámonos la pregunta al revés: pensemos que hoy no tuviéramos todo esto. ¿Cómo lo hacemos de vuelta? Hoy la gente entiende que tener acceso a Internet y poseer un dispositivo para ello es un derecho. A nadie se le ocurre decir: usted no puede. En uno de los programas que hicimos con la tarjeta de Asignaciones Familiares, casi un 30% de la gente que la recibe se inscribió vía Web. ¿Cómo hubiéramos hecho eso antes? ¿Cuántas horas ahorramos si la gente no necesita moverse de su casa para realizar un trámite? Eso es todo parte de la equidad. Obviamente hay un grupo importante de gente que la defiende y la va a seguir peleando y hay otro grupo que hace discursos sobre equidad pero en la vida práctica expulsa y no le interesa. No me refiero a la izquierda, sino a la sociedad toda. Eso pasa. Fijate que en este momento estamos haciendo un curso piloto de programación, para jóvenes de 14 a 17 años, y en menos de una semana se inscribieron 500 personas. Vas a ver que el piloto va a tener más de 1.000 personas. Sin el CEIBAL ¿cuántos de esos chiquilines hubieran tenido esa posibilidad? Tal vez en el día a día no lo notes, porque todo el mundo está preocupado en otra cosa. Pero otros países, que ven lo que hicimos, no lo pueden creer.¿Han tenido eco en la enseñanza privada?Hay una cantidad de colegios privados afiliados al CEIBAL. Las plataformas están disponibles; las van a usar. Son cosas que se van a ir asimilando. Desde el punto de vista jurídico, el CEIBAL es una institución para apoyar la educación y para la inclusión digital. Son los dos cometidos que tenemos que cumplir.Los ritmos ¿se han mantenido en este segundo gobierno del Frente o ha habido alguna desaceleración?Se mantienen. Lo que pasa es que es mucho más fácil ver la primera parte, que es la más bonita, cuando se entregan las máquinas y se pone Internet, que después, cuando discutimos la velocidad de Internet. Ahora empieza lo que casi siempre pasa cuando incorporás tecnología: los primeros tres años había claramente un énfasis en que era algo novedoso. En 2011 y 2012 se procedió a la compra y puesta en marcha de la plataforma y este año la ejecución. Pero se ha mantenido el mismo ritmo de voluntad y fuerza en el trabajo.¿Cuánta gente trabaja en el Plan?Doscientas cincuenta personas.¿Cuál es el promedio de edad?32 años.¿Están distribuidos en todo el país?Sí; se ocupan de la plataforma, la conectividad, reparaciones, contenidos, etc.¿Cómo coordinan con Entes del Estado? Por ejemplo con ANTEL.Te diría que somos uno de los principales clientes en cuanto a compra de ancho de banda. Tenemos buena relación, nos apoyan, pero también son nuestros proveedores de Internet. Con UTE tenemos un trabajo intenso, en lo referente a las escuelas que no tenían luz eléctrica. Todos los Entes no dieron su apoyo con su infraestructura, para montar torres, poner antenas, etc.Uno de los cucos que se agitaba era que muchos iban a vender las máquinas. En algún momento apareció en algún diario que había máquinas a la venta en la feria de Piedras Blancas.Mirá, lo de la Feria de Piedras Blancas lo contaron como catorce veces; nadie me pudo decir que vio una máquina en esa feria. Lo que sucedió es lo que pasa cuando una sociedad valora las cosas. Vos ves un adulto con una máquina verde y te llama la atención. No debemos haber tenido ni un 2% de robos. Hubo sí pérdidas de máquinas; los niños, son niños. La máquina tiene valor cero una vez robada; está muerta. ¿De qué te sirve? Además, te da vergüenza. Si vos ves a alguien que creés que no le corresponde la máquina verde, te llama la atención. El control es la propia sociedad. Hay muchos miedos.¿Puede haber miedo a la igualación hacia arriba, a que mucha gente se te parezca?Claro. Hay gente muy humilde que está haciendo cosas que nunca hubiera hecho antes. Programar, hacer videos, filmar, sacar fotos. ¿Cuánto vale eso en un país; cómo se mide?¿Se pueden lograr esos avances sin avances en otras áreas, como por ejemplo mejoras locativas, mejor preparación de los maestros y otras?Hoy hay mejores condiciones locativas que las que había hace cinco años. ¡Sin lugar a dudas!O sea que desde tu punto de vista el Plan CEIBAL va a rueda con otros avances.Me parece que es una falsa dicotomía plantarse ¿hacemos esto o aquello primero? ¿Qué es más importante: la libertad o la economía? Es una discusión eterna. Sin embargo, la libertad es la libertad. El tener acceso hoy, es muy importante. Lo que pasa es que cuesta pensar en las nuevas variables que se están introduciendo en la sociedad y antes no existían. Por ejemplo: la fotografía y los niños. Decir hace quince años que todos los niños tuvieran una máquina de fotos y pudieran editarlas era como un delirio. Imagínate las implicancias de eso. Wikipedia mundial hizo un concurso denominado Monumentos históricos de tu país. Uruguay se ubicó 13º. Por lejos, primero en América Latina. ¿Quién subió las fotos? ¿Vos? No, los niños. Hoy todos los niños pueden hacer esto. ¿Es bueno o es malo que todos los niños puedan hacerlo? Esto mismo vale para la música, juegos, libros. Claro, si pongo los libros, tengo que hacer una campaña para que la gente los lea. Para que los padres se sienten a leer los libros con sus hijos. ¿O a los padres más humildes no les gusta leer libros con sus hijos? Eso es equidad. Son cambios que a veces no se ven en el día a día, pero que marcan tendencias.Y ¿qué pasa con las matemáticas? Hace poco se dio a conocer un informe donde se decía que desde que se implementó el CEIBAL el conocimiento de las matemáticas no ha mejorado.¿La matemática mejora por tener una computadora? No, la matemática mejora si trabajás más en matemática. Es como que mañana digas que los niños que tienen celular no mejoraron la matemática. Fuimos nosotros que pagamos esa investigación.¿Por qué?Si bien sabíamos que toda la literatura dice eso, queríamos verificar qué pasaba en el CEIBAL. Estepaper de la Universidad abarca hasta el año 2011. Este año comenzamos con una plataforma de matemática. Hay miles de estudiantes que se están logueando; entran a trabajar porque el docente les mandó. Si se trancan, la plataforma se adapta a vos y empieza a ver dónde te trancaste y cómo lo resolvés. Si no te trancás seguís avanzando, y al final del día o la semana le informa al docente lo que hiciste. Hay 100.000 ejercicios en la plataforma. En agosto se hicieron 550.000 ejercicios; en setiembre 1.200.000. Te demuestra que hay más gente usándola, más docentes apropiándose del uso. Después de unos años veremos si eso ayudó a que más gente salve exámenes.¿Cómo se relacionan con los docentes? ¿Hay un ida y vuelta?Hay, por supuesto. Esto no se puede hacer sin los docentes.¿Cómo se apropian del CEIBAL?Y, te cito el caso de la plataforma de matemática; a medida que la van usando se van dando cuenta que es una herramienta muy interesante. El tema más grande es que la experiencia de la tecnología y la educación es que, en el pasado, en general los vendedores de tecnología imponían a los docentes y al sistema qué había que hacer con la tecnología. Hace algunos años, a nuestros hijos les enseñaban en el liceo a manejar una planilla electrónica. ¿Para qué? ¿Por qué no les enseñaban lógica o programación? Tenías salas de cómputos para enseñar a manejar planillas electrónicas. Eso pasaba porque la tecnología estaba orientada desde la venta. Generalmente cito el ejemplo de un país latinoamericano donde compraron pizarras electrónicas. Fue el fracaso más grande; nadie le dio al docente un año sabático para preparar sus clases para esas pizarras. Nosotros lo que hemos dicho es que tenemos que adaptar la tecnología al docente y no el docente a la tecnología. Eso no es fácil. La sociedad en general, con la ayuda de los ingenieros informáticos, ha mitificado el hecho de que la tecnología es «difícil». Por suerte en los últimos años eso está cambiando. Mi mamá, con sus 88 años, habla con sus nietos y bisnietos por Skype; si fuera difícil no lo podría hacer. La responsabilidad del CEIBAL es, entonces, encontrar herramientas que sean fáciles de usar y les permita a los docentes apropiarse de ellas más rápido. Este problema de la tecnología y la pedagogía no es exclusivo nuestro; es algo que está en pañales en todo el mundo.Ya que mencionaste eso, ¿cómo estamos en el contexto mundial?Uruguay es conocido en el mundo por el esfuerzo que hizo de entregar infraestructura a todas las escuelas por igual. Uruguay es invitado a todos los foros importantes para contar su experiencia. A la gente le cuesta creer que se haya podido hacer en el país entero. Ahí tenemos algunas ventajas comparativas. Pero también, estamos en el mismo drama que tienen los países del primer mundo, sobre qué hacer para integrar pedagogía y tecnología. La influencia de la tecnología en la vida de los ciudadanos en los últimos veinte años ha sido astronómica, mientras que en la educación ha sido muy baja. El estudiante vive con la tecnología de una manera fuera del aula totalmente distinta a como lo hace dentro de ella. Hay que integrar eso de una manera nueva. En ese dilema está el mundo. Es el gran desafío que tenemos. ¿Cómo usar el aula, cómo hacer un nuevo currículum? Antes, la información estaba en los libros y en el docente. Hoy la información está. Esto hace que los docentes tengan que saber peguntar diferente y que los alumnos ya no les van a preguntar a ellos. Al revés; van a verificar si lo que dicen es así.Sin embargo parecería que seguimos con un esquema bastante anticuado de programas escolares.No, hay temas que hay que saberlos. El quid es cómo se enseña. Hay muchos cambios en el sistema educativo, donde se está trabajando por proyectos, en forma transversal. Si cerráramos los ojos y nos preguntáramos cómo tendría que ser el sistema educativo, veríamos, por ejemplo, que muchas cosas cambiarían. Por ejemplo, los niños se sentarían en forma diferente en el aula. Eso ya cambió en muchos lugares. Pero el rol del docente sigue siendo crucial; solo que cambia. No necesitamos más un docente Wikipedia, porque la Wikipedia está en la Web. Necesitamos docentes que sepan hacer preguntas, verificar que lo que les traen de vuelta sea válido, que sepan hacer pensar.Tus expectativas personales ¿dónde están? ¿Seguir en el CEIBAL?Estoy trabajando aquí y pienso seguir. Después, en cada momento se verá qué hay que hacer. No tengo expectativas de carrera política; ya lo he dicho muchas veces. Me gusta hacer cosas.¿Somos el único país con un sistema así?Somos el único país del mundo, y también somos el que tiene la red más grande del mundo de videoconferencias del sistema educativo. Para fin de año vamos a tener 800 centros educativos con sistemas para videoconferencias. Y el año que viene van a ser 1.300. La sala docente puede ser virtual. ¿Y lo que estamos haciendo con el inglés? La educación a distancia no es un video; es un señor que está sentado en otra parte del mundo dándole clases a un grupo de niños con un maestro que no sabe inglés y también está aprendiendo. Hay 1.000 grupos de niños aprendiendo inglés. ¿Eso no es equidad?¿Aprenden?El año pasado hicimos una prueba externa y casi el 70% aprobó. Este año la vamos a repetir. No tenemos docentes de inglés en cantidad suficiente en el país, y menos para llegar a los lugares más remotos. Se hizo una licitación y quien la ganó tiene una experiencia tremenda. Yo me pregunto: ¿en qué año queremos que Uruguay sea un país desarrollado? Mi objetivo es el 2025. Entonces, hagamos una «ingeniería para atrás». ¿Qué hay que cambiar? ¿Cómo llegamos a un producto per cápita de 25.000 ó 30.000 dólares?
Miguel Brechner: “El Plan CEIBAL cuesta 170 pesos por niño por mes”
15/Nov/2013
Uy Press